domingo, 13 de noviembre de 2011

El Gran Pufo del 97

Berlusconi ha caído y el gran circo de la política italiana se ha puesto en funcionamiento buscando un sustituto. El nombre de Mario Monti suena con fuerza mientras se empieza a insinuar que Italia hizo trampas para entrar en el euro (usando un sistema a medio camino entre el maquillaje griego y el fraude de Enron).

Como en todo pufo contable pueden encontrarse dos culpables. El que lo hace y el que vigila. Sabiendo que la jugada se produce en 1997, quien vigila es la Comisión Santer, famosa por ocupar un lugar privilegiado en la lista de momentos sucios y corruptos de la UE, tras su estruendosa dimisión/cese/loquefuera.

No obstante, dado que la Comisión es un órgano colegiado, no parece correcto sospechar de todos sus miembros por igual. Veamos, ¿quién era el responsable concreto? ¿Quién era el Comisario encargado de la Integración Financiera? Claro que sí; era el ahora probable sustituto de Berlusconi, nuestro amigo Mario Monti.

Habiendo aclarado la parte europea, tendríamos que prestar atención a la parte nacional, a la vieja Italia. Aquí entra en acción el recién nombrado Presidente del BCE, Mario Draghi.

Supongo que el nombre ya resultará conocido, habido cuenta de las abundantísimas criticas sobre los frecuentes cadáveres que han aparecido en el turbio jardín de este hombre. Quedémonos con su trabajo en Goldman Sachs entre 2002 y 2005, cuando dicha compañía ayudaba a maquillar las cuentas griegas.

Volviendo al tema, cabría preguntarse quién ocupaba la Dirección General del Tesoro italiano en la época del Gran Pufo del 97. Venga, a estas alturas ya deberíais conocer el juego. El Director General del Tesoro, y probable jefe natural del pufo era Mario Draghi.

Nótese que en todo el post sólo he hablado una vez de Mr. Blowjob. La bien merecida fama de Berlusconi sólo se internacionalizó en su segundo mandato, el del bunga-bunga. Pero hubo una época en que el combate político se situaba entre el mafioso Berlusconi y la gran esperanza de Prodi. Aquel simpático señor era como un Obama blanco y con mofletes, no podía defraudarnos.

Por cierto, ¿sabéis quién era el Primer Ministro italiano en la época del Gran Pufo del 97? Sí. Mierda, sí. Era Romano Prodi.