Relacionar a Pixar con la energía nuclear es una idea realmente estúpida. Lo sé y lo asumo. Pero aún así, nunca he sido capaz de ver Monstruos SA sin hacer paralelismos atómicos.
En la película, los civilizados monstruos obtienen energía de los gritos de los niños, seres tremendamente peligrosos y cuya mera presencia se considera letal para la raza monstruosa. En las centrales energéticas, existen multitud de medidas de seguridad para evitar que haya fugas de niños al exterior, y sus empleados deben extremar la precaución, dado que se juegan el tipo.
Una parte de mí me empuja a la conspiranoia. Recordemos que en la peli, los riesgos que provoca la exposición a un niño resultan ser un bulo, fruto de la histeria colectiva. Cuando un niño se escapa y pasea por la ciudad, el único mal que provoca es el propio pánico del pueblo monstruo. O dicho en plata, la idea subyacente es que las apariencias engañan, y ese brillo azulado de la coliflor es sanísimo para la próstata. Queridos niños, no hay nada que temer, mas que al propio miedo.
Claro que, para sostener mi teoría de la conspiración, aún tengo que atar ciertos cabos. Por ejemplo, en la película los niños tienen miedo a los monstruos, y los monstruos a los niños. Ciertamente se puede decir que los humanos tenemos miedo al uranio, aunque a la inversa no está tan claro. Tampoco he preguntado a una barra de combustible nuclear, así que esto no deja de ser un prejuicio irracional.
Lissavetzky, si le presentan
(El actual Secretario de Estado para el deporte es también candidato al Ayuntamiento de Madrid. El caso es que la Ley dice que un Secretario de Estado es inelegible, y por lo tanto, no debería poder ser candidato mientras siga siendo titular de la Secretaría de Estado.)
Hasta aquí mi interpretación sobre un tema que no conozco. Asumiendo mi propia ignorancia, pregunto a un amiguete que (técnicamente) sabe del tema. Pero no sólo no lo sabe, sino que pronuncia por primera vez una letanía que marcará esta historia. —Estas cosas ya las piensan ellos. —Ya, bueno... —Si le presentan, es que se puede presentar.
Admito que no le falta razón. Es muy difícil metérsela doblada a media administración electoral, mientras multitud de enemigos revisan con lupa hasta el menor de tus movimientos.
Pero no puedo evitar preguntar a otro doctor una segunda opinión. De nuevo, si le presentan es que se puede. —No cometen errores de ese tipo —me dijo un tercero. —¿Qué tal comes? —me contestó extrañada mi propia madre.
Bueno, la idea es que al final yo tenía razón, y pasados tres meses desde las elecciones, se descubre el pastel y se monta un escándalo del copón.
Zapatero dimite avergonzado, el Rey abdica entre lágrimas, y el candidato Lissavetzky aparece ahorcado en su despacho a la mañana siguiente.
Nadie, absolutamente nadie había dado la voz de alarma. Todos se quedaron tranquilos pensando que si le presentan es que se puede presentar.
Wikipedia y el té
Una convivencia pacífica y feliz, que bebe directamente de los valores encarnados en el salón del té.
El problema no es ese. El problema es que no tenemos (para compensar) un equivalente negativo al salón del té. Un lugar de mal rollo gratuito, en el que se pueda vilipendiar al personal sin tener que dar motivo alguno.
Un salón de mierda con ventilador. Un sitio donde poder escupir al compañero por mero placer. Un antro aberrante donde estuviera bien visto dejarse llevar por los bajos instintos.
No sólo eso, sino también que la propia Comunidad comenzase a exigir esos valores para sacar adelante una candidatura a bibliotecario, al igual que ahora se pide buen rollo, calma y educación.
Hasta aquí, lo quería absurdo y lo dejo absurdo. Pero tampoco sería descabellado pensar que no podría beneficiar a Wikipedia. Sólo Dios sabe cuántos bibliotecarios están ahí por ser simpáticos, y cuántos se han quedado fuera, aun valiendo el triple.
Por experiencia, fíate menos de los simpáticos. Que entre simpático e hipócrita hay una frontera muy fina, que en Wikipedia prácticamente no existe.
jueves, 31 de marzo de 2011
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15 comentarios:
Lo del Pixar Nuclear no he pillado la moraleja.
Lo del secretario, comprendo la preocupación maternal por tu alimentación.
Lo del salón de bilis, ¿no te acuerdas de que ya lo has inventado (bloquéame)?
Lo de que me atribuyan méritos que no son míos no me preocupa demasiado, pero me gustaría saber de dónde sacáis eso de que yo inventé el bloquéame. Me hacéis sentir tan sucio como Edison.
El salón de bilis no es el bloquéame. Yo hablo de un sitio de violencia injustificada y gratuita (en bloquéame, como mínimo, tienes que poner un diff). E igualmente, tendría que estar en la propia Wikipedia, no en un sitio externo y cerrado.
Anda ¿entonces que son el Café y el TAB? ¿Tú hace tiempo que no te pasas, verdad? Porqué últimamente cualquier idiota te puede insultar en ambos sin que nadie diga nada.
Que no, que no, que yo digo algo completamente gratuito. En plan, "Gaeddal, cabrón, ojalá te pudras".
De hecho, las críticas fundadas deberían estar completamente prohibidas. Cualquier comentario educado, motivo de bloqueo.
¿Y quienes podrían entrar al salón?
¿Y quienes entrarían al salón?
Y por cierto, Gaeddal, para insultar no hace falta un sitio para quedar. Ni ser maleducado. Ni siquiera decir el insulto. Yo ahora mismo te estoy poniendo a parir mentalmente, y a poca telepatía que tengas verás que timorato ha quedado en comparación tu ejemplo.
Chau
* qué timorato
Tampoco parece un insulto mental tan grave, señor Anónimo. Los he visto peores.
PD: La regla de oro sería que sólo puedes insultar a alguien que haya participado previamente.
Entonces ¿quién cojones iba a querer participar?
Oséase, que la primera participación tendría que ser un singular soliloquio (auto-coprofagia).
Y mientras no hubiese bastante masa de individuos la "dieta" sería bastante monótona.
Joder, si es exactamente el mismo planteamiento que el de Wikipedia, y además te libras de escribir artículos.
No sé cómo no podría funcionar.
¿Los anónimos también tendrían libertad de agresión? ¿o haría falta ser biblio o tener invitación o algo?
No le des tantas vueltas, Gaeddal: arreglar las cosas a hostias es lo que te pide el cuerpo. Unos nos quedaríamos a gusto dándote una colleja, otros disfrazados con la toga les pone mandar a la gentuza al trullo, otros tienen por misión matar a los herejes e inferiores. Si esto ayuda para construir una enciclopedia o empalmarse a la hora de follar pues mira.
Yo prefiero insultarte desde el salón de mi casa que pasarme por el club (me sale más barato)
Insultar sin que se entere nadie es como hablar sólo.
Bah! Seguro que tienes telepatía suficiente como para imaginarte unos cuantos insultos que te dedico (aunque no sean exactamente en los que estoy pensando). Con eso me basta :)
Bueno, lo de Monstruos SA puede verse desde otra perspectiva. El tema está que tienen todo el tinglado de la seguridad montado porque la empresa monopoliza la generación de energía con los gritos de miedo de los niños, pero al final se demuestra que la risa de los niños genera mucha más energía y no requiere de ningún tipo de seguridad, es más barata y limpia. Juzguen ustedes.
Hijos de la grandísima puta, dejad de despotricar de Wikipedia o poneos a trabajar, cabrones!!!!
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