- "Joven muere tras autolesionarse con un objeto punzante."
- "Óscar Pérez muere al escalar el Karakorum."
Preguntas:
- ¿Quién de los dos recibirá el Príncipe de Asturias por su hazaña?
- ¿En cuál de ellos no deben mentarse los Premios Darwin?
lunes, 17 de agosto de 2009
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6 comentarios:
Tención: observo que en el topten de tertulianos, un comentarista más que duplica el número de comentarios del siguiente. Sin duda, un bot. Procédase en consecuencia.
Y a mí me siguen gustando los polos de horchata.
Juas. Ese comentarista está ahí por ignorancia técnica del administrador.
Intentaré bloquearle sin caer en un trastorno de personalidad múltiple.
Jijijiji... eres un crack, Gaeddal.
¿Azaña no era sin ache?
La diferencia es que los alpinistas saben que se la están jugando y asumen el riesgo, porque les merece la pena, mientras que los premios Darwin no son conscientes del riesgo y se matan porque son así de tontos.
Aunque en realidad escalar o hacer alpinismo te merece la pena porque eres un yonqui de la adrenalina y las endorfinas, y aunque sabes que te puedes matar no puedes ni quieres evitar jugártela. Supongo.
El quedao se clavó una navaja alardeando con sus colegas. Si le hubieras dado una moto, habría muerto haciendo un caballito en la autovía. Si le hubieras dado un piolet, habría muerto en el monte.
En todos los casos, su muerte reduce las probabilidades de propagar su ADN, y por lo tanto, la especie en conjunto se beneficia. Ese servicio a la humanidad merece ser recompensado, y para ello se crearon los Darwin.
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