jueves, 7 de mayo de 2009

Lecciones de marketing: Subastando menores

Acto primero: Una discoteca de menores realiza una campaña de marketing. Parte del reclamo consiste en una actividad totalmente legal a la que ponen el llamativo nombre de "subasta de solteras". Consigue un éxito mediocre, que les da para ir tirando.

Acto segundo: La casualidad hace que la publicidad llegue a oídos del sector feminista del ayuntamiento de turno, quien decide acabar con semejante atrocidad. En un instante, ya está en manos del gobierno autonómico, del fiscal de menores y de un buen puñado de medios de comunicación.

Acto tercero: Gracias al apoyo feminista, el mensaje machista llega a todos, y la discoteca multiplica su caché y su precio con el lleno absoluto garantizado. El negocio empieza a reportar inmensos beneficios. El dueño, autor de la idea de subastar mujeres, ya está pensando en poner una cadena. Sotherbitch's quiere llamarla. Y todo ello sin gastar un puto duro.

Epílogo: Repítase la historia cien veces, y se entenderá por qué, poco a poco, el feminismo deja de ser la solución y pasa a ser el problema.



Pd: Para más detalles, véase la noticia.