Noticia en
El País: "
La Sexta se salta la ley y da porno en horario infantil". Jodó, empezamos duro. Cómo se nota que con éstos no hay alianzas, como con Mediaset. Qué coño, cómo se nota que les odiáis a muerte, que la ética periodística os la suda y que los lectores somos borregos que se tragan lo que les echen.
Pero no voy a ir por ahí; prefiero centrarme en la propia estupidez de lo del porno en horario infantil. Y es que hay una
diferencia esencial entre una peli porno y Padre de familia. Si la ley pone a ambos por igual, sencillamente hay que cambiar la ley, o cambiar al juez que la aplica, algo infinitamente más difícil.

Después de años de evolución
in crescendo del destape, parece que hemos tocado techo, y se viene una nueva época de mojigatería.
Por los niños, todo por los niños. En las pelis pueden coser a tiros a quien sea, pero nada de enseñar una teta, pues sólo Dios sabe qué les ocurriría a los más pequeños de la casa. Otra ideaca es la de meter un pitido en las canciones que digan "Fuck" (EEUU), que así seguro que erradicamos de la faz de la Tierra el vocabulario soez que nos ha asolado a lo largo de la historia.
Y siguiendo la teoría del "Secuestro de El Jueves", la censura de los culos provocará justo el efecto contrario al deseado. Los niños que han crecido con porno han salido pajeros y felices, y contra todo pronóstico, no se volvieron asilvestrados depredadores sexuales. No sucede lo mismo con los que no han podido tener acceso a guarreridas, que se han convertido en depravados
babuínos de celo perenne.
Existe un tercer grupo de niños que tuvieron pornoacceso, pero que de mayores se hicieron blogueros. Estos también se han convertido en chimpancés obsesionados con la cópula. Son los peores, sin lugar a duda.
El problema de fondo está en querer usar la tele como una guardería gratuita que te permite perder de vista al mocoso. Que el gobierno vigile lo que yo no puedo vigilar por tener los
huevos de plomo.

Pero voy más allá. Si de verdad están preocupados por los niños, sería mucho más útil eliminar el tomate y la basura del horario infantil. Porque lo que de verdad puede hacer daño no es un pene (esto último no es del todo cierto), sino esa
mierda cerebral que nos sacan a todas horas. Y voy a poner un ejemplo. ¿Qué es peor para un crío?
- Opción A) Un despelote o semipolvete al estilo de la peli de el Nombre de la Rosa
- Se ve carne, revolcones, un pezoncete por ahí, un culete por allá. Fin. Los niños se ponen temporalmente un cojín en el regazo, y aquí paz y después gloria.
- Opción B) Un diálogo de Matrimoniadas (aka. Escenas de Matrimonio) tipo:
- Pepa: Hazme el amor. (se abre ostentosamente de piernas, sólo una colcha nos separa del horror)
- Avelino: No, foca grasienta y arrugada.
(risas enlatadas)
- Pepa: Me voy a buscar un amante. (le escupe en la calva)
- Avelino: Pero tú te has visto, manatí con menopausia?
(risas enlatadas)
- Opción C) Las noticias, con Antena3 y Telecinco como buques insignia:
Se abre el telón y aparece Pedro Piqueras sentado en un plató en llamas.
- Piqueras: (con las manos en la cabeza) El apocalipsis se acerca. Los delincuentes que cría Internet salen a la calle para violar a sus hijos, queridos telespectadores cuyas muertes se acercarán silenciosamente mientras duermen en su cama.